ECRP

Inscríbase para recibir el
Boletín por email
(en inglés)

Facebook

Enviar comentarios
a la Editora de ECRP.

          
Share View this page in English InicioContenido de todos los númerosContenido de número actual
Vol. 12 No. 1
©Derechos de autor reservados 2010

Una experiencia valiosa para niños. El Proyecto del restaurante chino y dim sum

Yuen Lai Ha (Freda)
Instituto de Educación de Hong Kong

Sinopsis

En el presente artículo se describe el Proyecto del restaurante chino y dim sum, emprendido por niños de 6 años que asistían al kindergarten en Hong Kong. Se discute la importancia de escuchar, observar y documentar las acciones de los niños para satisfacer sus necesidades e intereses.

Información de fondo

La escuela y los niños

El programa de kindergarten que participó en el presente proyecto está ubicado en la Isla de Hong Kong. Este programa sin fines de lucro es organizado por una iglesia cristiana. Había 20 maestras que tenían entre 2 y 20 años de experiencia trabajando con clases de kindergarten. Todas eran maestras calificadas de kindergarten. Dieciséis maestras eran graduadas del Programa Calificado de Capacitación del Kindergarten, curso fundamental de 1 año para maestros ya empleados que requería aproximadamente 6 horas de estudio a la semana. Cuatro maestras tenían un Certificado de Educación Pedagógica de Kindergarten, curso de 3 años para maestros ya empleados que requería aproximadamente 6 horas de estudio a la semana. Cada clase tenía dos maestras y una ayudante. Cuatrocientos niños de entre 3 y 6 años de edad estaban matriculados en el kindergarten de la escuela; aproximadamente la mitad asistían a sesiones de 3 horas durante la mañana y los demás asistían por la tarde. Los niños venían de familias de clase media o media-superior. Los 30 niños que participaron en este proyecto asistían a una clase para niños de 6 años. La clase trabajó en el proyecto 2 horas al día durante 3 semanas.

Información de fondo sobre el proyecto

La directora del kindergarten invitó a la autora a servir de consultora a la escuela en un proyecto de 2 años de mejoramiento escolar. Trabajando dentro del contexto de un proyecto de mejoras escolares en el kindergarten, la autora tomó en consideración las preocupaciones de los padres de familia y de las maestras sobre el crecimiento y aprendizaje de los niños, y realizó un estudio de casos sobre una iniciativa escolar destinada a fomentar la participación de los padres de familia en el apoyo del aprendizaje de sus hijos. En el pasado el kindergarten había usado métodos basados en unidades temáticas en que los maestros planificaban el currículo y el proceso de instrucción era dirigido por el maestro. Como resultado de una conversación entre los padres de familia y las maestras, se determinó que estas esperaban fortalecer la motivación de los niños por aprender y su capacidad de resolver problemas, mientras que los padres querían compartir la vida escolar de sus hijos. Así que se cambió el currículo escolar para combinar temas del Método de Enseñanza por Proyectos con unidades temáticas.

Los padres y las maestras acordaron poner a prueba un método instructivo basado en proyectos, en que los niños dirigirían su propio aprendizaje de acuerdo a sus intereses y buscarían información y materiales relevantes para apoyar sus exploraciones. Además, se animó a los niños a integrar los dibujos y la escritura a boletines informativos diarios para comunicar a sus padres lo que necesitaban y cómo éstos podían ayudarlos. Así que las actividades de las clases cambiaron para incluir menos lecciones centradas en el maestro y enfatizar actividades de aprendizaje interdisciplinarias, centradas en el alumno e integradas con cuestiones y practicas de la vida real.

Este fue el primer año en que las maestras han utilizado el Método de Enseñanza por Proyectos. Durante todo el desarrollo de este proyecto, los padres de familia colaboraron estrechamente con las maestras recogiendo materiales e información y haciendo visitas a ciertos sitios. Las maestras procuraron crear un ambiente en el que los adultos y niños podían aprender juntos, y el conocimiento y las habilidades de los niños podían extenderse al animar la reflexión crítica y al ofrecer comentarios sobre los resultados. En el Método de Enseñanza por Proyectos, el papel del maestro es complejo e incluye escuchar a los niños, inducirlos a tomar pasos adicionales, darles información y hacerles preguntas interesantes en el proceso de comunicación. Durante este proyecto, las conversaciones entre las maestras y los niños se enfocaron en estimular la indagación, ayudar a niños que intentaban escribir o dibujar algo que tenían en mente, volver a leerles ideas que habían expresado, y buscar junto con ellos ideas que motivaran más preguntas y actividades del grupo. Las maestras también se comunicaron con los padres de familia sobre el proyecto y los animaron a participar en las actividades de sus hijos al encontrar los materiales que éstos necesitaban usar durante el proyecto.

La autora tenía la responsabilidad de capacitar a las maestras sobre la implementación de un método instructivo basado en proyectos, y de evaluar el proyecto.

Las maestras de la escuela formaron un equipo y, durante seis sesiones grupales, discutieron el currículo, las actividades de aprendizaje y la evaluación del proyecto. Los temas de las primeras tres sesiones incluían (1) la instrucción por indagación, (2) la auto-reflexión y (3) la participación de los padres. Las maestras se reunieron cada semana durante el proyecto. Se programó una reunión de repaso en la que el equipo de maestras pudo repasar el proceso, reflexionar sobre sus experiencias y planear la siguiente sesión. Estas discusiones también dieron lugar a un proceso de creación de conocimientos. Tres sesiones se dedicaron a describir sus experiencias y reflexionar. A mediados del proyecto y al final, se mantuvieron reuniones de repaso para permitir que los padres de familia describieran sus experiencias.

La emergencia del proyecto

Al principio del año escolar, tres maestras presentaban una unidad temática sobre “China”. El tema iba cambiando rápidamente a los palitos de bambú y la comida china. Durante una discusión, Lee Yim dijo a voz en cuello: “Yo voy a un restaurante chino todos los domingos con mis padres. Me gustan los spring rolls (rollos fritos de vegetales picados)”. Otro niño dijo: “Me gustan todos los dim sum (comida tradicional china compuesta de platos livianos), ¡es sabrosito!” Entonces todos los niños empezaron a contar sus experiencias personales.

La experiencia de Lai Pui con los restaurantes era típica de los cuentos narrados por los niños:

Los domingos voy siempre a un restaurante con mis padres y mis abuelos. Cuando estamos sentados, Papá a menudo pide la comida para nosotros. Hace ‘clic’ en los dim sum que queremos comer en la tarjeta de dim sum. Papá sabe que me gustan los spring rolls y a mi abuelito le gustan las bolitas de wantan. Como 10 minutos más tarde, una mujer trae los dim sum a nuestra mesa. Luego estamos gozando los dim sum más calientes y platicando juntos. Cuando hemos acabado, Mamá paga la cuenta. Y luego vamos a casa o al parque.

Los restaurantes chinos empiezan a servir el dim sum tan temprano como las 5:00 a.m. y continúan hasta la media tarde. Primero cuando el cliente se sienta, la camarera le da una tarjeta o formulario de pedido para dim sum, y se usa un lápiz para indicar los platos que quiere y la cantidad. Los platos se sirven en la mesa en canastas vaporeras de bambú para mantenerlos calientes. Los restaurantes que siguen usando el sistema tradicional de carretas, entre ellos una cadena grande de restaurantes en Hong Kong, destacan esto para promocionarse. Muchos de los platos se cocinan al vapor o se fríen en manteca. Entre aquellos se cuentan buñuelos al vapor con carne asada de cerdo, bolas de masa mezclada con camarones picados y envuelta en algas marinas, bolas de carne de res al vapor, patas de gallina y pastelitos de nabo molido. Los bocados fritos incluyen spring rolls en miniatura y wantanes.

Las maestras apuntaron las experiencias e ideas de los niños en la forma de una red, como se ve en la Figura 1, y hallaron que los niños tenían una base amplia de conocimiento sobre los restaurantes chinos.Figura 1

Figura 1. Red de ideas de las maestras sobre dim sum y restaurantes chinos, basada en las conversaciones de los niños sobre el tema.

Fase 1

Mientras los niños conversaban animadamente, Chi Wing dio la sugerencia: “Podemos montar un restaurante chino”. La maestra le preguntó cómo se vería el restaurante chino. Todos los niños dieron respuestas muy positivas sobre el tema. Su conversación sobre el restaurante chino fue como sigue:

Hung: Es muy grande, tiene 50 meses, más de 100 sillas y luces.
Wing: Tiene una cocina grande, también tiene muchas canastas vaporeras y carretas de dim sum.
Lui: Muchos, muchos dim sums sabrositos, como spring rolls, buñuelos al vapor con cerdo a la barbacoa, pastelitos de nabo, wantanes y…
Chi Ming: Y un mostrador del cajero.
Chan: Hay una mesera-anfitriona de pie en el frente del restaurante.
Sam: Sí. Todos llevan uniformes que tienen el mismo logotipo y el nombre del restaurante. Pero necesitamos mucha gente para representar clientes, cocineros, meseras-anfitrionas, y camareros y…
Ricky: ¡No hay problema! Tenemos 30 alumnos, podemos dividirnos en diferentes grupos como la última vez cuando jugamos al teatro.

La idea de Ricky fue bien recibida por los niños. Todo lo que iniciaron siguió conduciéndolos al tema del “Proyecto del restaurante chino y dim sum”.

Después de muchas conversaciones, los niños llegaron al acuerdo que necesitaban más información sobre los restaurantes antes de intentar montar su propio restaurante. Este proceso llevó a los niños a unirse y discutir los recursos necesarios. La clase creó una lista de objetos que querían agregar al salón de clases para el proyecto, y una lista de maneras posibles en que sus padres podrían participar. Los niños decidieron que sus padres podrían ayudarlos a recoger la “tarjeta de pedido de dim sum”, “papel de asignación de asientos”, “fotografías de dim sum” y “canastas vaporeras”.

No es nada fácil hacer los arreglos para concertar una visita a un sitio fuera de la escuela, así que los niños decidieron hacer un boletín diario para pedir que sus padres los llevaran a un restaurante chino por el fin de semana e invitarlos a recoger los materiales necesarios.

El siguiente lunes la clase se reunió en la alfombra para compartir su información nueva sobre los restaurantes chinos. Veinticuatro niños habían visitado un restaurante chino con sus familias. Habían observado más profundamente todas las cosas que hay en restaurantes, como los uniformes de los camareros, las responsabilidades de la mesera-anfitriona, el arreglo de las mesas y los procesos de reservar mesas y tomar pedidos. La conversación y la información expresada resultó valiosa ya que, a medida que los niños iban formando y arreglando los varios elementos de su propio restaurante, varias ideas sobre lo necesario surgieron durante la conversación. Notaron que necesitaban espacios para la cocina, la mesa de la mesera-anfitriona y el mostrador del cajero. Liu On se dio cuenta que las mesas necesitaban números y también algunos adornos. Además, algunos niños habían recogido canastas vaporeras, tarjetas de pedido de dim sum y papeles de asignación de asientos, y trajeron estos artefactos a la escuela. Yip Wan trajo una bandeja pequeña y monedas de juguete para que los clientes pagaran la cuenta. Los niños decidieron usar todas estas ideas para crear su restaurante. Tenían mucho trabajo que hacer, y ¡eran imparables!

Figura 2

Figura 2. Era divertido contar las varitas de bambú de una canasta vaporera.Figura 3

Figura 3. Lok explica la tarjeta de dim sum que había recogido.

Fase 2

Los niños se dividieron en sub-grupos según los papeles que querían desempeñar en el restaurante. Algunos querían ser camareros y otros, clientes. Ambos papeles les requerían investigar y resolver problemas. Primero tenían que calcular a cuántas personas el restaurante podía servir y cuántas mesas se podían arreglar en el salón de clases. Finalmente decidieron que su restaurante tendría una mesera-anfitriona, 8 camareros, 3 cocineros, 3 niños que servirían los platos de dim sum y un cajero. Los 24 niños demás serían los clientes y se servirían en 6 mesas.

Los niños tuvieron la oportunidad de actuar papeles al hacer la cuenta de ser clientes y la mesera-anfitriona del restaurante. Cuando Yu Hing hacía de mesera-anfitriona, se observó la siguiente conversación.

Yu Hing: ¡Buenos días!  ¿Cuántas personas juntas?
Ricky: Cuatro.
Yu Hing: Mesa 23, pasen adentro y doblen a la izquierda por favor.
Ricky y Wing Man: ¡Gracias!

Los niños describieron su experiencia del fin de semana con los camareros:

Jim: Estuvieron muy ocupados. Arreglaron las mesas poniendo palitos, tazones y cucharas.
Wah Fai: En cuanto los clientes estuvieron sentados, sirvieron té chino y tomaron pedidos a los clientes.
Chi: Luego fueron a la cocina y prepararon los pedidos.
Hung: También tenían que limpiar las mesas cuando los clientes pagaban la cuenta.
Fung: Y hablaban cortésmente, como: “¿Qué quisieran comer?”,  “¿Con qué le puedo ayudar?”,  “¿Cuáles tipos de té quieren tomar?”
Sun Wing: ¡Estaban siempre con el ojo abierto! Preguntaron a los clientes a toda oportunidad si tenían todo lo que necesitaban.

Los niños empezaron a interesarse en tomar papeles. Después de las conversaciones y actuaciones de papeles anteriores, los niños que hacían de camareros aprendieron que arreglar las mesas, servir té chino, tomar pedidos, limpiar las mesas y dar un buen servicio a los clientes son responsabilidades de un camarero.Figura 4

Figura 4. Se colocan las mesas. Figura 5

Figura 5. Se arreglan las mesas.Figura 6

Figura 6. Los clientes se sientan en el restaurante.Figura 7

Figura 7. Un camarero y una camarera sirven a los clientes.

Los clientes y el cajero decidieron sugerir nombres para el restaurante. También discutieron maneras de hacer los formularios de pedido de dim sum y de registros. Entre las conversaciones que yo grabé en las que los niños discutieron nombres posibles del restaurante, la siguiente era típica:

Chi: ¿Cómo se llama nuestro restaurante?
Win Man: Restaurante Felicidad.
Sum Sam: No, Restaurante Gran Sol.
Chan: Restaurante Océano Grande.
Lee Wing: ¡Sí! Podemos dar voto sobre el mejor nombre por la clase.

Después de muchas sesiones de lluvias de ideas y votaciones, los niños escogieron el nombre del restaurante: el Restaurante Gran Felicidad. El nombre era muy significativo para los niños ya que querían que todos los clientes se sintieran felices después de ser servidos.

El grupo de cocineros y el equipo de servir dim sum eran los responsables de preparar los platos. Los cocineros decidieron servir cuatro platos –spring rolls, buñuelos al vapor con cerdo a la barbacoa, wantanes y pastelitos de nabo al vapor– para que pudieran preparar la comida de antemano. Todos hicieron tarjetas de pedido de dim sum con papel reciclado y hasta prepararon “platos” de papel para los clientes. Algunos niños recortaron fotografías de dim sum de anuncios; otros dibujaron solos los varios tipos de dim sum.Figura 8

Figura 8. Se discute el nombre del restaurante.Figura 9

Figura 9. Se hacen tarjetas de pedido de dim sum. Esta actividad pareció motivar la participación de los niños y les dio la oportunidad de utilizar las habilidades de resolver problemas matemáticas. He aquí una de sus preguntas:

Hung: ¿Por qué se pone el dim sum sobre una canasta vaporera especial?
Fun: Sí, mantiene caliente el dim sum y es de bambú.
Wah Fai: Todas tienen la forma redonda. Hay grandes y pequeñas.

Sun Wing comentó inmediatamente que había visto un programa titulado ‘Cómo hacer canastas vaporeras para dim sum’ en la televisión educativa. Las maestras accedieron a este programa por Internet. Contestó todas las preguntas de los niños, quienes decidieron hacer sus canastas vaporeras según la demostración del programa.Figura 10

Figura 10. Los niños miran el programa de televisión.

Figura 11 Figura 12Figuras 11 y 12. Se preparan las canastas vaporeras.

Ming: Son 10 varitas en una fila, ¡ya las conté!
Chi: Sí, y dos varitas en una columna. De otro modo el dim sum se cae por el fondo.

En otra conversación se trató la cantidad de canastas a hacer:

Oil Lan: ¿Cuántos dim sum necesitamos hacer?
Ming: 4 tipos de dim sum, 6 mesas… ¡Jai!  ¡Jai!
Chan: Vamos a necesitar 24, ya que 4+4+4+4+4+4 son 24.
Lee: ¿Cómo calculaste eso?
Chan: Conté por cuatros.
Chui Yan: ¡Ah! Necesitamos 24 canastas vaporeras también.

Fase 3

Finalmente llegó el gran día de inauguración del restaurante. A los niños les emocionaba su restaurante. Les aguardaba mucho trabajo. Los niños decidieron dividirse en tres sub-grupos: (1) los clientes, (2) los camareros y (3) los cocineros, el equipo de servir el dim sum, la mesera-anfitriona y el cajero. Los tres grupos rotaron cada día, así que cada niño ya había experimentado varios papeles para el final de los cuatro días de jugar al restaurante. Los camareros tenían que arreglar mesas, lo que incluía poner palitos, tazones y tarjetas con un número para cada mesa. Los tres cocineros prepararon y organizaron la comida de antemano para ofrecer un servicio más rápido. Cuando los clientes llegaron, una mesera-anfitriona los saludó y los acogió a un restaurante limpio y cómodo.Figura 13

Figura 13. La mesera-anfitriona toma reservaciones.Figura 14

Figura 14. Una camarera conduce a los clientes a la mesa. En cuanto los clientes se sentaron, los camareros les sirvieron té chino. Luego tomaron la tarjeta de pedido de dim sum de cada cliente, apuntaron en ella el número de la mesa y la enviaron a la cocina. Así como los camareros de la vida real que habían observado, los niños aprovecharon toda oportunidad de preguntar a los clientes si tenían todo lo que necesitaban.

Los cocineros prepararon el dim sum, y el equipo de dim sum sirvió a los clientes los platos que habían pedido.Figura 15

Figura 15. Los cocineros y el equipo de dim sum preparan la comida.Figura 16

Figura 16. Se sirve la comida.Figura 17

Figura 17. Se sirve a los clientes. Figura 18

Figura 18. Se goza de los platos. El cajero tenía que calcular el total de la comida y dar cambio a los clientes bastante rápidamente ya que muchos clientes querían irse. Figura 19

Figura 19. La maestra y el cajero revisan el cálculo.Figura 20

Figura 20. Un camarero lleva la cuenta y el dinero al cajero. Para ser camarero o cajero en el Restaurante Gran Felicidad, se tenía que resolver problemas matemáticos. Una maestra mantuvo la siguiente conversación con un cajero y uno de los camareros:

Jun (maestra): ¿Tienes algún problema?
Chi Wai (cajero): Los clientes comieron tres platos de dim sum. Cada uno es 3 dólares, 3 + 3 son 6, 6 + 3 son 9.
Jun: Eso es correcto, buen trabajo.
Chi (camarero): Aquí está el dinero.
Chi Wai (cajero): 20 – 12 son 8, aquí está el cambio.
Chi (camarero): Exactamente, eres buen cajero.

Después de que los clientes hubieran pagado las cuentas y desocupado las mesas, los camareros también tenían la responsabilidad de limpiarlas. Figura 21

Figura 21. Varias camareras limpian las mesas. Figura 22

Figura 22. Se limpia una mesa con un paño.

Reflexiones

Katz y Chard (2000) señalan que el Método de Enseñanza por Proyectos les presenta a niños la oportunidad de participar en la investigación como parte del trabajo realizado en sus clases. Los primeros años de vida son años importantes para todos los aspectos del desarrollo. Emergen las disposiciones naturales de los niños hacia la curiosidad intelectual y la investigación de sus entornos (Katz, 1995). Aprenden sobre los usos de la lectura y la escritura, y se motivan a desarrollar y utilizar una gran variedad de habilidades relacionadas. Por lo tanto es importante que tengan la oportunidad de experimentar el aprendizaje activo de participación directa.

En el presente proyecto los niños aprendieron mucho sobre las varias secciones de un restaurante chino y maneras de servir a los clientes en su empresa, el Restaurante Gran Felicidad. Empezaron a representar conceptos e ideas al compartir sus experiencias de la vida real: las visitas a restaurantes con sus familias y su colaboración para montar un restaurante en el salón de clases. El trabajo del proyecto también fortaleció la motivación de los niños por leer letreros y formularios de pedido de dim sum para hallar información y contestar las preguntas generadas en el proyecto. El proyecto les aportó un propósito para la representación. Según se demuestran en las conversaciones de los niños, se estimuló en muchos niños el deseo de representar sus ideas, observaciones y soluciones a problemas que surgieron.

Durante el trabajo del proyecto, se estimuló constantemente a los niños a resolver problemas matemáticas y a pensar sobre temas científicos, como por ejemplo al calcular las sumas de los platos de dim sum y las cuentas, al estimar la cantidad de clientes y al considerar relaciones espaciales para arreglar mesas en el salón de clases. Este proyecto ocasionó un motivo para cuantificar datos al recogerlos y para representar cantidades con numerales. Los niños aprendieron a usar varios instrumentos de investigación (incluyendo las observaciones directas y la información de un programa de televisión), además de hacer experimentos y observar los resultados, como por ejemplo, en el diseño especial de las canastas vaporeras.

Los niños también manifestaron varias formas de habilidad social a medida que avanzaba el proyecto. Intercambiaron ideas y opiniones y compartieron la responsabilidad de hacerles preguntas a otros. También se ofrecieron sugerencias unos a otros, se corrigieron y se animaron a volver a intentar algo si no lograron el éxito en el primer intento. Todas estas interacciones ocurrieron durante encuentros genuinos en que trataron asuntos que les importaban.

El día después de la actividad culminante del Restaurante Gran Felicidad, las maestras les preguntaron a los niños si querían describir su experiencia. He aquí algunas de las reflexiones de los niños:

Chan (cocinero): Me divertí mucho. Me encantaba ser cocinero. Hallé que algunos camareros olvidaron apuntar el número de la mesa. Eso nos causó muchas molestias. No sabíamos adónde enviar la comida.

Ming: ¡Sí! Después de hallar el problema, revisamos todos los detalles de los pedidos que los camareros nos enviaban. Si lo olvidaron, les pedimos volver y apuntar el número de esa mesa precisa. Todo está resuelto. Figura 23

Figura 23. Un cocinero comparte su experiencia. Figura 24

Figura 24. Una camarera habla a la clase.

Choi Wai (camarera): Los camareros tenían mucho que recordar, incluso servir el té y tomar pedidos. Después de trabajar un rato, yo pude hacerlo muy bien. Gocé mucho de servir a los clientes. Pasé un rato maravilloso haciéndolo, y con mi equipo.

Sum (cliente): Los dim sum eran sabrositos y ricos. Los camareros eran corteses. Me gusta el restaurante.

Chi Wai (cajero): Yo no tenía nada que hacer al principio; pero todos los clientes pidieron sus cheques a la vez. Encontré dificultades al calcular la suma de la comida y dar cambio a los clientes bastante rápidamente ya que muchos clientes tenían que volver. Si yo tuviera una calculadora, sería muy útil.

Wing: Yo tengo una calculadora. Puedo traerla otra vez mañana.

Dos maestras también reflexionaron sobre su experiencia después del proyecto. Jun, quien contaba más de 15 años de experiencia dando clases a niños pequeños, comentó:

He encontrado que las maestras más experimentadas luchaban por adoptar nuestro modelo instructivo, al intentar facilitar y andamiar el aprendizaje de los niños. Cada día nos trajo confusión y nos presentó una dificultad totalmente nueva. Yo mantuve que mi función principal como maestra era llevar la delantera y estimular a los niños a desarrollar la capacidad de considerar y cuestionar su trabajo y adelantarse hacia una participación más profunda con los temas que les interesaban. En el proyecto los niños se sintieron motivados a aprender ya que el tema era significativo para ellos. Yo creo que esta motivación debe sostenerse durante todo el proyecto a medida que los niños hacen preguntas y planean actividades y resultados. […] Yo sé que los niños aprenden mejor explorando el mundo directamente. En el proyecto se enfatiza la experiencia directa antes de que se introduzcan fuentes secundarias de información. Los niños pueden captar mejor el sentido de la información secundaria si ya han adquirido experiencia con un tema mediante las discusiones con compañeros y adultos, las preguntas que hacen y un vocabulario practicable. […] Yo aprendí más que los niños; mientras enseñábamos a los niños, ¡nos enseñaban a nosotras! Creo que este proyecto resultará muy provechoso, tanto para los niños como para mí.

Esther, quien contaba cuatro años de experiencia dando clases, dijo:

Yo estaba muy de acuerdo con el planteamiento centrado en el niño. Nuestro proyecto permitió que los niños usaran todas las habilidades y disposiciones que necesitarán para emprender cualquier problema o cuestión en toda la vida. […] Debemos escuchar a los niños y ser más sensibles respecto a sus ideas y sentimientos y las maneras nuevas y emocionantes de percibir el mundo que pueden ofrecernos. Debemos respetar a los niños como socios en la indagación. Yo creo que este proyecto y el Método de Enseñanza por Proyectos resultarán provechosos. No puedo imaginarme instruyendo de ninguna otra manera.

Los padres de familia también constituyeron un gran recurso en este proyecto. La mayoría de los restaurantes rechazaron la solicitud de la escuela por hacer una visita al sitio ya que no les parecía seguro tener muchos niños en un restaurante. En las conversaciones de los niños, era obvio que mucho de lo que aprendieron, lo habían obtenido en las visitas al sitio realizadas con sus familias los fines de semana. La colaboración familiar aumentó la calidad y la cantidad de lo aprendido; la participación de los padres de familia mantuvo vivo el interés de los niños y fomentó sus observaciones, preguntas y pensamiento lógico. Durante la reunión con los padres de familia, se grabaron los comentarios de dos:

Sra. Lee: A mi hija le emocionaba el proyecto. Observó todas las cosas cuando comimos en el restaurante el último fin de semana. Hizo preguntas sin parar, sobre los adornos, los nombres de los platos y los trabajos de las camareras y el equipo de dim sum. […] Tuvo el ánimo de pedir ayuda a la mesera-camarera con el recoger del “formulario de pedido de dim sum” y el “papel de asignación de asientos”. Esta fue una visita sumamente significativa para mí, y me parecía que verdaderamente contribuía algo yo a la escuela y al aprendizaje de mi hija.

Sr. Tse: A mi hijo le interesaban los tipos de dim sum; se sentía muy motivado para leer y escribir los nombres de los platos. Pasamos juntos un rato muy bueno de aprendizaje. […] Finalmente decidió diseñar su formulario “ideal” de pedido de dim sum y lo mostró a la clase el lunes. […] Recuerdo que hablaba todo el tiempo sobre el proyecto después de que fue completado. Yo gocé de participar y compartir en la vida escolar de mi hijo. Creo que los niños hicieron un trabajo estupendo en este proyecto. Apoyo mucho este método instructivo.

Conclusión

¡El Restaurante Gran Felicidad fue todo un éxito! El proyecto del restaurante chino y dim sum fue verdaderamente una experiencia valiosa para todos los niños. Desde el principio de este viaje aprendieron mucho sobre los restaurantes y el servicio a los clientes. Los niños manifestaron entusiasmo y motivación en todo momento de la experiencia. Más importantemente, percibieron el poder de tomar decisiones en su proceso de aprendizaje.

Referencias

Katz, Lilian G. (1995). Talks with teachers of young children: A collection. Norwood, NJ: Ablex.

Katz, Lilian G., & Chard, Sylvia C. (2000). Engaging children's minds: The project approach (2nd ed.). Stamford, CT: Ablex.

Información de la autora

La Dra. Yuen Lai Ha (Freda) es profesora auxiliar en el Departamento de Educación Infantil en el Instituto de Educación de Hong Kong. La Dra. Yuen ha impartido varios cursos de certificación, sub-graduados y posgraduados, los cuales incluyen Colaboración entre el hogar, la escuela y la comunidad, Desarrollo infantil, Principios de la matemática y las ciencias, y Consejería y orientación. La Dra. Yuen ha participado en el desarrollo de varias publicaciones, estudios de investigación y proyectos relacionados a la colaboración entre el hogar, la escuela y la comunidad; el aprendizaje de niños; y la formación pedagógica. También ha sido invitada a dar discursos en institutos y ha servido de consultora sobre proyectos destinados a apoyar el aprendizaje de niños en salones de clases de Hong Kong.

Yuen Lai Ha (Freda)
Assistant Professor
Hong Kong Institute of Education
Department of Early Childhood Education
10 Lo Ping Road, Tai Po, Hong Kong
E-mail: lhyuen@ied.edu.hk
Teléfono: 852-2948 7596
Fax: 852-2948 7160