ECRP

Facebook

Enviar comentarios
a la Editora de ECRP.

          
Share View this page in English InicioContenido de todos los númerosContenido de número actual
Vol. 7 No. 1
©Derechos de autor reservados 2005

El proyecto de alimentos y restaurantes

Vannessa Nacif
Colegio Eton, Cd. de México

Sinopsis

Este artículo describe un proyecto de alimentos y restaurantes hecho por niños de seis años en un colegio bilingüe de la ciudad de México. La maestra que llevó a cabo el estudio mostró la participación de los niños por medio de fotografías, muestras de sus trabajos, y explicaciones.

Antecedentes

Los niños que se encargaron de hacer este proyecto van en pre-primaria en un colegio privado de la ciudad de México. Están en una clase donde hablan inglés continuamente aunque su lengua materna sea el español. El salón de clases se compone de 22 alumnos y una maestra. El colegio utiliza un plan de estudios mixtos de Proyectos de Enseñanza y unidades temáticas. Este es el tercer año que ponemos en práctica el Método de Enseñanza por Proyectos. Durante todo el desarrollo del proyecto, los padres participaron de cerca con la maestra trabajando en el salón de clases y apoyándonos como expertos.

Fase 1

Plan Preliminar

Antes de presentarles el proyecto a los niños, hice una red de conceptos para analizar las posibilidades que la enseñanza de la alimentación le podía ofrecer a nuestro plan de estudio. También tomé en cuenta el interés que mostraron los niños en clases pasadas al igual que los puntos importantes que yo quería que aprendieran. Bajo el título "nutrición" quería enseñarles los diferentes grupos alimenticios (sus clasificaciones, la importancia de vitaminas); su importancia en nuestro cuerpo; y el vocabulario: ya que nuestro colegio es bilingüe, se le da gran énfasis tanto al idioma como al vocabulario. Bajo el título "restaurantes", habían muchas áreas que podíamos estudiar: decoraciones, tipos de restaurantes, y empleados - meseros / meseras, cocineros, lavaplatos, camareros, cajeros, etc.

Figura 1. La maestra creó un mapa relacionado con comida.

Figura 1. La maestra creó una red de conceptos relacionados con comida.

El 1o de octubre, comencé el día contándoles a los niños una historia personal que incluía tanto alimentos como un restaurante. Hablé de haber ido a un restaurante con mis padres cuando yo tenía su edad. Les conté acerca de sus decoraciones; les platiqué de cómo mi papá me hacía probar todo lo que él había pedido, y el valor que tenía que tener para poder probar los diferentes alimentos. Al oír esto se emocionaron y querían contarme sus propias historias. Los invité a que dibujaran y escribieran sus historias.

Paula escribió: "Valor es cuando trato de comer un tipo de pescado que son boquerones y me encantaron y comí 10 platos de boquerones". Antonella compartió su experiencia en un restaurante:

"Yo fui a (un) restaurante con una amiga, y ella se llama Lorenza; todos habían pedido los nuggets, y todos salvo yo habían pedido Sprite; todos me hicieron pedir Sprite y yo lo pido (pedí).” Figura 2. Paula escribió su historia personal.

Figura 2. Paula escribió su historia personal. Figura 3. Antonella también escribió su historia personal.

Figura 3. Antonella también escribió su historia personal.

Los niños comenzaron a platicar de sus alimentos favoritos y a representarlos. Se les pidió que adivinaran si creían que su elección era saludable o no.

Figura 4. La comida favorita de Michelle es brócoli, y escribio que era bueno para sus huesos.

Figura 4. La comida favorita de Michelle es brócoli, y escribio que era bueno para sus huesos.

La red de conceptos

Los niños representaron su conocimiento de alimentos a través de una miríada de investigaciones. Algunos querían hacer unos dibujos de fruta. Otros exploraron materiales alternativas mientras jugaban con alimentos de plástico y plastilina. Algunos estaban interesados en actuar creando un mini-mercado con un juego de pequeñas frutas de plástico, verduras y canastas que había traído Gil de su casa.

Figura 5

Figura 5. Álvaro trabajaba con plastilina. Figura 6. Paula pintaba.

Figura 6. Paula pintaba. Figura 7. Amaia pintaba en la ventana.

Figura 7. Amaia pintaba en la ventana. Figura 8. Gil y Ricardo actuaban en su mini-mercado.

Figura 8. Gil y Ricardo actuaban en su mini-mercado.

Los niños participaron haciendo la red que nos ayudó a imaginarnos diferentes posibilidades. Lo que los niños ya sabían y querían saber se estaba aclarando.

Figura 9. Los niños participaron haciendo un mapa del tema.

Figura 9. Los niños participaron haciendo una red del tema. Figura 10. Gran parte de la clase participó.

Figura 10. Gran parte de la clase participó.

Durante esta fase del proyecto, yo estaba en todas partes, apuntando datos y sobre todo detectando qué era lo que les interesaba aprender. Hacían preguntas constantemente acerca de lo que era saludable, lo que no lo era y por qué. Mientras Gil platicaba con Ricardo, comenzaron a preguntarse si podían comer sólo zanahorias todo el día—estaban convencidos que estaba bien porque una zanahoria es una verdura. Me di cuenta que su proceso de pensamiento era más sofisticado y un mejor entendimiento del tema era necesario. Noté que querían aprender de los diferentes grupos y tipos de alimentos que les ayudarían a ser más sanos. Honestamente estaba asombrada con lo interesados que estaban y encantada que la investigación iba en esa dirección, aunque tenía también otro camino que quería tomar (el tema de restaurantes). Sentí que aprender de los grupos alimenticios era importante.

Algunos niños estaban emocionados por aprender cómo poner en orden sus ideas y trabajar en sus propios redes de conceptos. Me limité a un tema específico para ayudarlos a enfocarse y organizarse por ellos mismos, aunque era lo suficientemente amplio para obtener diferentes ideas. En el centro de su mapa decía: "¿Qué puedo hacer para mantenerme sano?"

Figura 11. Natalie hizo un mapa del tema.

Figura 11. Natalie hizo una red de conceptos.

Los niños hacían muchas preguntas:

Antonella: "¿Por qué te hacen tan bien las verduras?"
Gilberto: "¿Me pregunto cuántos tipos de verduras hay?"
Begoña: "¿Por qué te hace bien el pescado?"

Supe que era momento para invitar a nuestro primer experto para que nos platicara acerca de comida y nutrición y para contestar las preguntas de los niños.

Fase 2

Nos visita una especialista en nutrición

Alex, la mamá de una niña de otra clase y especialista en nutrición, vino a nuestra clase. Los niños tenían muchas preguntas, que me habían dictado desde el día anterior para la visita de la experta. Le leyeron sus propias preguntas. Estas eran algunas:

Rafael: "¿Qué verduras te ayudan a ver en la noche?"
Matt: "¿Me pregunto si no comes muchas zanahorias, se necesitará una linterna de noche?"
Michelle: "¿Cuáles son las mejores verduras para uno?"

Figura 12. Nuestra primera experta era una especialista en nutrición.

Figura 12. Nuestra primera experta era una especialista en nutrición.

Alex les enseñó los diferentes grupos de comida y contestó sus preguntas. Les trajo tarjetas de alimentos y jugó un juego con ellos que les ayudó a clasificar los diferentes alimentos en sus grupos.

Figura 13. Valeria con una tarjeta de un pedazo de pavo.

Figura 13. Valeria con una tarjeta de un pedazo de pavo.

Los niños fueron animados a llevar un registro de sus hábitos alimenticios. En el colegio, copiaron la información en gráficas. Pudieron darse una idea de cuáles eran los grupos de alimentos que no incluían en sus comidas.

Figura 14. Rafael registró sus hábitos alimenticios.

Figura 14. Rafael registró sus hábitos alimenticios.

El formulario estaba dividido en tres partes—desayuno, comida y cena. Se les pidió que registraran lo que habían comido en un día.

Figura 15. Rafael registró la información en una gráfica.

Figura 15. Rafael registró la información en una gráfica.

Rafael después copió lo que había comido en una gráfica, donde pudo ver de qué grupo de alimentos necesitaba comer más. "Necesito comer más proteínas, frutas, verduras, y granos— dijo Rafael preocupado.

Era asombroso ver cómo los niños entendían la importancia de comer una dieta equilibrada. Al poco tiempo, durante el almuerzo, los niños comparaban sus botanas y analizaban qué grupos de alimentos tenían. Una niña le escribió una carta a su mamá exigiéndole un almuerzo más sano.

La mamá de un alumno vino a nuestra clase para hacer brochetas de fruta con diferentes salsas. Los niños se sorprendieron al descubrir que les gustaba más sin la salsa de chocolate.

Figura 16. La mamá les enseñó hacer brochetas.

Figura 16. La mamá les enseñó hacer brochetas.

Presentación de conocimientos

Pensé que sería interesante que los niños vieran los trabajos de Arcimboldo, un artista que dibujaba retratos utilizando comida y otros objetos (http://www.illumin.co.uk/svank/biog/arcim/arcidx.html). Los niños estaban fascinados con la habilidad de este artista que hace un retrato utilizando únicamente productos de comida. Estaban emocionados al intentarlo ellos mismos. Algunos se retaron al incluir una dieta equilibrada en su retrato.

Figura 17-18. Los niños crearon retratos. Figura 17-18. Los niños crearon retratos. Figuras 17-18. Los niños crearon retratos.

Nico describió su retrato (Fig. 17): "Las orejas están hechas de cerezas, la nariz de pera, los ojos de carnes, y las bocas de chícharos." Rafael orgullosamente describió su retrato (Fig. 18): "Yo quiero todos los grupos de alimentos: la boca es un plátano, para frutas; su cuello es una pierna de pollo, para proteína; la pasta pelo de ángel, para los granos; y hay jitomates para cachetes, para las verduras."

Los niños también querían representar sus conocimientos de los grupos alimenticios utilizando barro.

Figura 19. Valentina y Cynthia trabajaban con barro.

Figura 19. Valentina y Cynthia trabajaban con barro. Figura 20. Valentina representa los grupos alimenticios utilizando barro.

Figura 20. Valentina representa los grupos alimenticios utilizando barro.

Visita a un restaurante

La mamá de Amaia nos invitó a conocer el restaurante de la familia, y pensé que era el momento perfecto. En cuanto les dije a los niños de esta gran oportunidad, me hicieron varias preguntas. Los animé a que usaran nuestra computadora portátil y las registraran. Esta actividad era una gran oportunidad para que practicaran su escritura. Los niños "escribieron tal y como lo escucharon", sin embargo también escribieron muchas palabras correctamente. Estas son algunas de las preguntas que anotaron sin mi ayuda:

Figura 21. Valentina uso nuestra computadora portátil para escribir preguntas.

Figura 21. Valentina usó nuestra computadora portátil para escribir preguntas.

Los niños estaban muy interesados y emocionados por nuestra visita. Algunos niños dibujaron lo que pensaron que iban a ver en el restaurante. Ian se imaginó que iba a ver "1 cocina, 30 sillas, 10 mesas, 4,000 platos, y 1 televisor."

Figura 22. Ian imaginó lo que iba a ver en el restaurante.

Figura 22. Ian imaginó lo que iba a ver en el restaurante.

Las predicciones detalladas de Sebastián incluían 1 cocina y 1 televisor, y que tendría 33 personas trabajando, 10 mesas, 20 luces, 69 utensilios, 8 ventiladores y 22 sillas.

Figura 23. Sebastián imaginó que veríamos en el restaurante.

Figura 23. Sebastián imaginó lo que veríamos en el restaurante.

Finalmente hicimos nuestra visita al Restaurante Angus. Los papás de Amaia y yo platicamos qué era lo que los niños podrían hacer en nuestra visita; decidimos tomar una gira del restaurante dirigida por el papá de Amaia de tal forma que los niños pudieran ver todo lo que tiene un restaurante—desde el comedor, la cocina, la bodega, y hasta los baños.

Figura 24. Amaia conoció la cocina del restaurante.

Figura 24. Amaia conoció la cocina del restaurante. Figura 25. Pasearon por el baño del restaurante.

Figura 25. Pasearon por el baño del restaurante. Figura 26. Los niños hicieron un dibujo del restaurante.

Figura 26. Los niños hicieron un dibujo del restaurante.

Después tuvieron oportunidad de ver las cosas que más les interesaban. También les dio tiempo de trabajar en sus anotaciones y dibujos. Begoña estaba fascinada con los uniformes de las meseras; las observó con mucho cuidado para poder incluir todos los detalles en su dibujo. También le interesó cómo estaba puesta la mesa.

Figura 27. Begoña hizo un dibujo del restaurante y de la mesera.

Figura 27. Begoña hizo un dibujo del restaurante y de la mesera.

Los niños fueron divididos en equipos (trabajo del anfitrión, poniendo la mesa, almacén, cantinero) para que pudieran volver a ver diferentes partes del restaurante y estudiar las áreas de interés más a fondo. No incluimos la cocina porque no era un lugar seguro para ellos.

Habían dos niñas que querían aprender todo acerca del trabajo de anfitriona. Les enseñó la anfitriona del restaurante a tomar reservaciones y cómo sentar a los clientes.

Figura 28. Antonella y Cynthia aprendieron como ser anfitrionas.

Figura 28. Antonella y Cynthia aprendieron como ser anfitrionas.

Un grupo quería aprender acerca del área del bar y qué hacía el cantinero. Los meseros les enseñaron cómo tomar una orden. pero sobre todo a decorar y presentar una bebida sin alcohol. Valentina y Ricardo hicieron limonada con un "twist". Ricardo le sugirió a Valentina: "Valentina, mete tú la naranja primero y después la cereza, se ve mejor de esa forma."

Figura 29

Figura 29. Los niños hicieron limonada con un "twist".

El almacén era un lugar que algunos niños tenían curiosidad por conocer porque no sabían que existía. Aprendieron la importancia de tener un almacén para comida y bebidas. Les enseñaron a llenar una orden del restaurante. Saber leer se volvió importante. El asistente les dijo: "Necesitan leer esta sección (de la orden) primero y luego revisa cuántos necesitan". Paola respondió emocionada: "¡Entonces, tienes que saber leer muy bien!"

Figura 30. Los niños estaban interesados en como era el almacén.

Figura 30. Los niños estaban interesados en cómo era el almacén.

Aprendieron que poner las mesas, tomar la orden y dar un buen servicio al cliente forman parte del trabajo de un mesero. Muchos tenían interés en aprender estas tareas. Les enseñaron a doblar servilletas en forma elegante. "¿De qué lado va este?" dijo Rafa. El mesero contestó: "Primero doblas esta mitad, pasas una de las esquinas al centro." "¡Lo hice!" gritó Rafa.

Figura 31. Los meseros les enseñaron como doblar las servilletas de forma elegante.

Figura 31. Los meseros les enseñaron cómo doblar las servilletas de forma elegante. Figura 32. Aprendieron a poner la mesa.

Figura 32. Aprendieron a poner la mesa.

Una segunda visita

Después de nuestra primera visita, los niños comenzaron a hablar acerca de hacer un restaurante en el colegio. "Deberíamos de hacer nuestro propio restaurante— dijo Michelle. "¡Sí!" dijo la clase. Todos estábamos emocionados con la idea, pero estábamos de acuerdo que necesitábamos encontrar más información acerca de restaurantes antes de abrir el nuestro. Para ver diferentes tipos de restaurantes y entender cómo funcionaban, teníamos que hacer otra visita.

En esta ocasión iríamos a un lugar más informal, donde la comida está pre-hecha y los clientes se podían servir ellos solos. Los niños tenían mucha curiosidad por ver las diferencias. Estas son algunas de las preguntas que anoté:

Gaby: "¿Es grande?"
Natalie: "¿Qué tipo de comida sirven?"
Arturo: "¿Es tan bonito cómo el Angus?"
Paula: "¿A cuántos meseros vamos a ver?"

Estrella, dueña de un restaurante llamado "Stella Market", habló con nosotros acerca de su restaurante, y los niños tuvieron oportunidad de hacerle preguntas:

Álvaro: "¿Por qué lo llamaste Stella Market?"
Begoña: "¿Por qué están empacados los sándwiches así?"
Valentina: "¿Los sándwiches son saludables?"
Amaia: "¿Qué tipo de comida tienes?"

Aprendimos que en "Stella Market" solamente ofrecen ensaladas y sándwiches y tiene una forma distinta de atender a sus clientes. Pasamos a la cocina y observamos cómo preparaban los sándwiches que más tarde empacaban.

Figura 33

Figura 33. Los niños visitaron "Stella Market". Figura 34

Figura 34. Un cocinero de "Stella Market" preparaba sándwiches.

Los niños también pudieron actuar, imaginando que eran clientes o cajeros en el restaurante:

Begoña: "¿Qué le gustaría comer?"
Ricky: "¡Yo quiero las papas!"
Valeria: "Serían 10 pesos por favor".

Figura 35. Algunos niños actuaban como cajeros.

Figura 35. Algunos niños actuaban como cajeros. Figura 36. Algunos niños actuaron con ser clientes.

Figura 36. Algunos niños actuaron como clientes.

Algunos niños hacían sus dibujos en el lugar. Les intrigaba la forma en la que la comida estaba presentada.

Figura 37. Los sándwiches estaban exhibidos en el anaquel.

Figura 37. Los sándwiches estaban exhibidos en el anaquel. Figura 38. Un niño hizo un dibujo.

Figura 38. Una niña hizo un dibujo.

Analizamos las diferencias y las semejanzas entre el Restaurante Angus y el "Stella Market" e hicimos un diagrama Venn. Los niños fueron separados en dos grupos, y con la ayuda de la maestra, analizaron los dos restaurantes: el "Stella Market"es un restaurante con comida rápida y la comida del Restaurante Angus está hecha en el momento que se pide. Angus es más grande y formal que el "Stella Market". Notamos que el Angus tiene meseras y el "Stella Market" era de auto-servicio. Los dos restaurantes venden comida y tienen mesas y sillas, aunque el Angus tiene más.

Figura 39

Figura 39. Hicieron un diagrama "Venn" dibujando las diferencias entre los dos restaurantes.

Fase 3

Después de comparar los dos restaurantes, decidimos que nuestro proyecto de culminación sería la combinación de los dos.

Primero necesitábamos averiguar cuánta gente queríamos tener para que atendiera el restaurante. Los niños dijeron: "¡Todo el colegio!". Les pregunté si sabían cuánta gente había en la escuela, y no lo sabían, entonces tomamos el reto de averiguarlo. Comenzamos usando objetos concretos para contar—unidades cúbicos que representaban decenas y centenas. A este método se le llama Bancubi, un método matemático de Montessori con el que los niños están familiarizados. Hicimos 11 grupos de 22 representando los alumnos por salon y agregamos otras 11 unidades para representar a las maestras de los salones, y 10 más para maestras adicionales y la facultad.

Figure 40-41. The children calculated how many people were at our school. Figure 40-41. The children calculated how many people were at our school.

Figuras 40 y 41. Los niños calcularon cuántos alumnos hay en la escuela.

Sumamos todas las decenas y unidades y calculamos que había alrededor de 263 niños y maestros. Nos dimos cuenta que no podíamos manejar tanta gente, entonces los niños decidieron que cada uno podía invitar a dos personas.

Después tuvimos que averiguar a cuánta gente íbamos a atender. Valentina calculó que serían 2 invitados por cada 22 niños y eso sumaría 44 personas, porque 22 + 22 = 44. Los niños decidieron redondearlo a 50, para que pudiéramos invitar a la directora y a cualquier otro miembro de la facultad que quisiera acompañarnos. De pronto Álvaro gritó: "Necesitamos 5 mesas que puedan sentar a 10 personas cada una, y necesitamos 50 sillas".

Revisión de dibujos de la visita

Los niños utilizaron sus dibujos de los recuerdos para ayudarnos a diseñar y crear nuestro restaurante. Se dieron cuenta que iban a ver algunas diferencias entre los dos restaurantes.

Figura 42. Los niños consultaron sus dibujos.

Figura 42. Los niños consultaron sus dibujos.

Lucy, la mamá de Gil, que es una chef, vino a nuestro salón de clases a enseñarnos acerca de ser repostería. Le hicieron muchas preguntas, incluyendo:

Sebastian: "¿Por qué usas un sombrero grande?"
Nico: "¿Por qué te vistes de blanco?"

Aprendimos que los chefs se visten completamente de blanco para mostrar que mantienen una cocina limpia. También aprendimos que es importante hacer que la comida se vea hermosa.

Figura 43. Nuestra clase tenía su propio chef de repostería.

Figura 43. Nuestra clase tenía su propio chef de repostería. Figura 44

Figura 44. Los niños convirtieron una mantecada en un postre tipo "gourmet".

Algunos se interesaron en desempeñar diferentes trabajos. Pusieron la mesa, hicieron menús de papel reciclado, hasta prepararon comida de "papel" para sus clientes. Niños que no eran muy atrevidos de pronto se volvieron muy participativos y activos. Estaban todos muy conscientes que necesitaban practicar sus diferentes papeles para el día cuando estuviera funcionando nuestro restaurante: "Cuando lo hagamos de verdad, tenemos que traer la comida en un plato— Gil le dijo a la "mesera". "Necesitas ser más amable— dijo Paula.

Figura 45. Los niños practicaron desempeñando diferentes trabajos en un restaurante.

Figura 45. Los niños practicaron desempeñando diferentes trabajos en un restaurante.

Otros niños estaban tan motivados por el proyecto y los preparativos del restaurante que escribieron pequeños libros de experiencias y escenarios. Natalie escribió un pequeño libro con su experiencia comiendo en un restaurante con su mamá. La historia de Natalie en realidad es como un tipo de línea de tiempo de una experiencia restaurantera:

Titulo: Cuando fui a un restaurante…
Página 1: "Cuando voy a un restaurante, siempre me siento y pido algo de tomar".
Página 2: "A mí me gusta comer mi comida".
Página 3:" Cuando termino, le doy mi plato a la mesera".
Página 4: "Después mi mamá paga la cuenta".
Página 5: "Y luego vamos a casa".

Figura 46. Natalie escribió un libro acerca de comer en un restaurante.

Figura 46. Natalie escribió un libro acerca de comer en un restaurante. Figura 47. Una hoja del libro de Natalie.

Figura 47. Una hoja del libro de Natalie.

La mamá de Paola y la mamá de Valentina vinieron al salón de clases para poner un "buffet" con los niños. Los niños imaginaron lo que era un "buffet": "un buzón", "un chef", "algo que pones para comida". Aunque a través de una experiencia actual, aprendieron lo que es un buffet (algunos notaron que ya habían ido a uno pero no sabían como se llamaba), y les encantó hacerlo. Aprendieron que es una forma diferente de ofrecer la comida a los clientes. "¡Me encanta esto; puedes escoger lo que quieras!— Paula concluyó. "¡Esto es divertido!— exclamó Valentina. "¿Podemos hacer esto cada vez?— preguntó Arturo.

Figura 48. Rafael picó unos pepinos.

Figura 48. Rafael picó unos pepinos. Figura 49. Arturo preparó bocadillos de queso.

Figura 49. Arturo preparó bocadillos de queso. Figura 50. Un grupo de niñas pusieron la mesa.

Figura 50. Un grupo de niñas pusieron la mesa. Figura 51

Figura 51. ¡El buffet está listo!

Estaban aprendiendo mucho acerca de las diferentes áreas en un restaurante y las diferentes formas de atender a los clientes. Estaban ansiosos por comenzar a trabajar en su establecimiento.

Un grupo de ellos estaba interesado en hacer una maqueta del restaurante usando masa de barro. Esta actividad se volvió muy valiosa porque cuando estaban moldeando las partes del restaurante, diferentes ideas se les ocurrieron. Notaron que necesitábamos lugar para la cocina, el área del bar, la mesa para la anfitriona, y la mesa buffet para los postres. Rafael se dio cuenta que necesitábamos pequeñas charolas para la cuenta y unas mentas para acompañarla. Ricky notó que se necesitaban algún tipo de decoración en las mesas. Valeria sugirió flores, Amaia notó que el restaurante necesitaría decoraciones también. Álvaro notó que necesitábamos hacer menús. Andrea insistía que tuviéramos entretenimiento. Pensó que un show sería un buen complemento a su restaurante. Ellos decidieron hacerse cargo de todas estas ideas. Tenían mucho que hacer, y no había nada que los parara.

Figura 52. Tomó 4 semanas acabar la maqueta del restaurante.

Figura 52. Tomó 4 semanas acabar la maqueta del restaurante. Figura 53

Figura 53. ¡Finalmente lo acabamos!

Después de muchas sesiones de hacer lluvias de ideas y votaciones eligieron el nombre del restaurante: "El Restaurante Hawaiano". El nombre era significativo para los niños porque les recordó a su excursión al Restaurante Angus donde comentaron que se sentían en Hawai por las lujosas decoraciones en los vasos.

La maestra decidió servir comida fría para que los niños pudieran prepararla. Nos dimos cuenta que los niños no tenían acceso a un horno o una estufa, ni hubiese sido seguro que los usaran. Trataron de hacer un menú que incluyera todos los grupos alimenticios. Decidieron servir ensaladas y sándwiches. También habría una mesa de buffet para postres y diferentes jugos tropicales.

Comentaban de posibles uniformes para los empleados. Acabamos tejiendo faldas hawaianas para las niñas, que nos costó mucho trabajo y participación de todos, hasta unas mamás. Gaby hizo un esquema de posibles uniformes para los empleados y describió cada uno: mesero: camisa, pantalón, zapatos; mesera—flor en el pelo, collar de flores, camisa, falda y sandalias; cocinero—bata y pantalones.

Figura 54. Gaby hizo un esquema con diferentes tipos de uniformes para los empleados.

Figura 54. Gaby hizo un esquema con diferentes tipos de uniformes para los empleados. Figura 55. La participación de mamá era necesario para hacer todo.

Figura 55. La participación de mamá era necesario para hacer todo. Figura 56. Michelle se probó una falda ya terminada.

Figura 56. Michelle se probó una falda ya terminada.

Después de hacer algunas investigaciones en la computadora averiguamos que "leis" son una gran parte de la tradición hawaiana. Los niños decidieron que cada miembro de la facultad usara uno. Aunque aprendieron que "leis" están hechos de flores, los niños hicieron los nuestros de papel crespón. ¡Se veían increíbles!

Figura 57a

Figura 57a. Tara trabajó duro haciendo un "lei."

Cada uno de los chefs usaría un sombrero de chef y una camiseta blanca porque los niños aprendieron que ese es el uniforme oficial que demuestra que el chef mantiene una cocina limpia. La mamá de Rafael se ofreció para hacer los delantales y después les pusimos los collares de "lei" para que combinaran con el tema del restaurante.

Figura 57b. Los chefs se vistieron de blanco.

Figura 57b. Los chefs se vistieron de blanco.

La mamá de Cynthia nos ayudó a diseñar un mural para el restaurante. Los niños primero hicieron dibujos y después trasladamos sus ideas sobre papel kraft. Los niños platicaban de Hawai y de la mamá de Cynthia. Pensaban en el ambiente que querían crear. Andrea dijo: "¡Tiene que haber un volcán y unas palmeras!". "¡Flores, un sol enorme, y mucha gente alegre!— añadió Cynthia.

Figura 58. Los niños trabajaban en los dibujos del mural.

Figura 58. Los niños trabajaban en los dibujos del mural. Figura 59. Los dibujos fueron trasladados sobre papel kraft para crear el mural.

Figura 59. Los dibujos fueron trasladados sobre papel kraft para crear el mural. Figura 60. Exhibimos el mural terminado.

Figura 60. Exhibimos el mural terminado.

La mamá de Paola decidió que necesitábamos ofrecer piña coladas sin alcohol, así es que vino a enseñarles cómo prepararlas. "Para lograr hacer una deliciosa piña colada, necesitas hielo, jugo de piña, crema de coco, y una licuadora— explicó la mamá de Paola. "¡Es deliciosa!— concluyó Paola.

Figura 61. La mamá de Paola les enseño a los niños como preparar piña colada sin alcohol.

Figura 61. La mamá de Paola les enseñó a los niños cómo preparar piña coladas sin alcohol. Figura 62. La licuadora era indispensable para hacer una buena piña colada.

Figura 62. La licuadora era indispensable para hacer una buena piña colada. Figura 63

Figura 63. ¡Probaron la piña colada y comprobaron que estaba deliciosa!

Cuatro mamás vinieron al salón de clases como expertas en la cocina, y cada una compartió su mejor receta de sándwiches. La clase se dividió en cuatro grupos, y cada grupo preparó un sándwich. Cada quien probo cada alimento en el menú. Lo mismo se hizo con las ensaladas. Los niños le pusieron nombre a las ensaladas y los sándwiches del menú (El menú fue escrito por los alumnos, esto está escrito con correcciones):

Ensalada Hawaiana
Jitomate, corazón de palmito, aderezo de catsup y mayonesa

Ensalada Popeye
Lechuga, espinaca, jitomate, corazón de palmito, aderezo de mostaza

Ensalada Súper Rosa
Lechuga, pétalos de rosa, arándano, aderezo especial

El Vegy Yumy
Pan chapata, aguacate, panela, espinaca, pepinos, lechuga y mayonesa

El Sándwich de Tocino
Tocino, jitomate, aguacate, lechuga, aceite de olivo y sal

Juanito Peres
Bolillo, frijoles, jamón, jitomate, manchego, aguacate y mayonesa

Figura 64. Los niños anotaron la receta.

Figura 64. Los niños anotaron la receta. Figura 65. Las recetas se prepararon por cada grupo de niños.

Figura 65. Las recetas se prepararon por cada grupo de niños.

Se necesitaba decorar las mesas. Hicimos un pequeño grupo que se encargaría de los arreglos florales. Los niños de este grupo se ofrecieron a ser el "grupo floral". Miss Yvonne, nuestra directora, era la experta para el trabajo. Los niños aprendieron todo sobre arreglos florales de unos libros que nos trajo Miss Ivonne, y porque los arreglos eran para un restaurante hawaiano, los niños estudiaron las flores hawaianas.

Figura 66

Figura 66. Los niños usaron cubos "unifix" para averiguar la altura de las flores.

Miss Yvonne platicó con el grupo acerca de los colores de las flores para que combinaran con los manteles.

Figura 67. Los niños hablaron acerca de las flores en relación a los manteles.

Figura 67. Los niños hablaron acerca de las flores en relación a los manteles.

Escribieron e ilustraron un folleto informativo de diferentes flores que usaríamos en nuestros arreglos. El folleto incluía una fotografía de cada arreglo floral, un dibujo y el nombre de cada flor.

Figuras 68-69. Los niños crearon folletos acerca de las flores. Figuras 68-69. Los niños crearon folletos acerca de las flores.

Figuras 68-69. Los niños crearon folletos acerca de las flores.

Gaby y Valeria calcularon cuánto dinero necesitaríamos para las flores. Después de calcular cuántas flores necesitaríamos en cada arreglo, necesitaban estimar cuánto nos costaría comprarlas. Después de sacar un total—1.250 pesos— Gaby dijo: "Estas son las matemáticas más difíciles que he hecho".

Figura 70. Gaby y Valeria calcularon cuanto costarían las flores.

Figura 70. Gaby y Valeria calcularon cuánto costarían las flores.

Miss Ivonne trajo unas flores para el "grupo floral" para poder hacer una muestra y para que toda la clase pudiera darle el visto bueno. Nuestro salón de clases tenía un hermoso arreglo floral por el resto de la semana.

Figura 71. Los niños hicieron una muestra del arreglo floral.

Figura 71. Los niños hicieron una muestra del arreglo floral.

¡Y le dieron el visto bueno!

Figura 72. La clase le dió el visto bueno al arreglo floral.

Figura 72. La clase le dió el visto bueno al arreglo floral.

El menú era una parte importante del restaurante. Tuvimos mucha suerte al encontrar software en nuestra computadora que nos ayudó a diseñar nuestro menú. Jugué un rato con el programa, y al determinar que era fácil de utilizar, ayudé a los niños. Lo único que teníamos que hacer era escoger un diseño y meter nuestra información del restaurante.

Figura 73. Sebastián utilizó el menú de solicitud para introducir la información de nuestro menú.

Figura 73. Sebastián utilizó el menú del software para introducir la información de nuestro menú. Figura 74. La primera parte del menú.

Figura 74. La primera parte del menú. Figura 75. La segunda parte del menú.

Figura 75. La segunda parte del menú.

Mientras los niños hacían el menú, Rafael decidió que había que hacer una promoción: "¡Si pides una ensalada hawaiana, te regalamos una piña colada gratis!" La actividad permitió que los niños aprendieran un poco de mercadotecnia. Decidimos hacer un menú con precios fijos para ayudar a las cajeras. Para lograr un precio fijo, el cliente podía escoger una ensalada, un sándwich y algo de tomar, y lo que quería de postre de la mesa de buffet.

Olivia, nuestra experta quien se encarga de la cafetería del colegio, nos ayudó a calcular cuánto necesitaríamos comprar de cada ingrediente. Primero calculó cuánto necesitaríamos por una sola persona, y después juntos consideramos cuánto necesitaríamos para 50. También nos dijo que no calculáramos cada platillo para 50 personas porque no todos comerán uno de cada uno. Después de calcular las cantidades que necesitaríamos, pudimos elaborar un presupuesto y así poner un precio fijo por persona.

Figura 76. Olivia les enseño a los niños como calcular cuanta comida necesitarían comprar.

Figura 76. Olivia les enseñó a los niños cómo calcular cuánta comida necesitarían comprar. Figura 77. Valentina calculó cuantas piezas de pan necesitaríamos para hacer 20 sandwiches.

Figura 77. Valentina calculó cuántas piezas de pan necesitaríamos para hacer 20 sandwiches.

Esta fue una maravillosa oportunidad para que los niños pusieran en práctica sus habilidades en matemáticas.

Olivia: "¿Cuántas rebanadas de pan necesitamos comprar si planeamos hacer 20 sandwiches de tocino?"
Valentina: "Necesitaremos 40, porque cada sándwich necesita dos rebanadas y 20 + 20 son 40."

Miss Vanne: "Si hay 5 corazones de palmito en una lata y necesitamos 45 corazones, ¿cuántas latas necesitamos?"
Amaia: "9 latas."
Miss Vanne: "¿Cómo calculaste eso?"
Amaia: "Conté de 5 en 5."

La idea de Andrea de hacer un show fue bien recibida por un grupo de niños. Le pedimos a nuestro maestro de baile que nos ayudara hacer una coreografía de baile. Él profesor Eduardo les enseñó a los niños los pasos, y practicaron durante el recreo y en clase. Utilizamos una canción de la película de "Lilo y Stitch" que nos trajo Begoña.

Figura 78. El grupo que hacía el show practicó durante muchos días.

Figura 78. El grupo que hacía el show practicó durante muchos días.

En la clase de arte, los niños hicieron platos, servilleteros, utensilios de barro, e individuales únicos. Los utensilios y los servilleteros estaban hechos de barro, los platos estaban pintados con plumones especiales y los individuales estaban hechos de tela que los niños tiñeron.

Figura 79. Ejemplo de un plato sobre un individual.

Figura 79. Ejemplo de un plato sobre un individual. Figura 80. Tiñeron los individuales.

Figura 80. Tiñeron los individuales. Figura 81. Los niños orgullosamente exhibieron sus platos.

Figura 81. Los niños orgullosamente exhibieron sus platos.

Los niños notaron que necesitaban más platos, cubiertos, mesas, y sillas, pero no estaban seguros de donde conseguirlos. Miss Yolanda nos ayudó a solucionar el problema, prestándonos, no sólo sus platos, pero también sus cubiertos. Ahora lo único que necesitábamos eran las mesas y las sillas. Decidieron alquilar las mesas como cuando algunas de sus mamás las alquilaban cuando hacían eventos grandes. El colegio nos prestaría las sillas.

Figura 82. Miss Yolanda nos enseño sus platos y cubiertos.

Figura 82. Miss Yolanda nos enseñó sus platos y cubiertos.

Los meseros estaban pasando por un momento difícil al tener que recordar cómo poner la mesa, entonces les conté una historia de títeres de Tenedor, Cuchillo, Cuchara, Servilleta, y La Montaña Plato. Adquirí esta historia de Joyce Davis en una conferencia de la Asociación Nacional para la Educación Infantil. Tuve que hacer títeres de los utensilios, así es que les puse ojos y les agregué algunos detalles como pelo, y una corbata. Les conté la historia a los niños, y les encantó. Algunos alumnos contaron la historia durante su tiempo libre y revisaron donde iba cada utensilio alrededor del plato. Valentina hizo sus propios títeres en su casa.

Figura 83. Títeres para poner la mesa.

Figura 83. Títeres para poner la mesa. Figura 84. Los niños practicaban contar el cuento.

Figura 84. Los niños practicaban contar el cuento.

Los niños estaban listos para contarles a sus papás acerca de nuestro restaurante. Me dictaron una carta para mandar a sus papás, informándoles de la inauguración del Restaurante Hawaiano y avisándoles que tenían que hacer una reservación. Álvaro hizo varios intentos antes de escribir la carta final:

Queridos Familiares,

Hemos hecho un restaurante para que vengan y coman, y está delicioso. Vamos a hacer sándwiches y ensaladas. Si necesitan hacer una reservación, vengan a nuestro salón de clases, o pueden llamar al 000-04-10 ext. 25. El restaurante abrirá el 1o de Diciembre a las 11:15. Si quieren venir, por favor hagan una reservación y dígannos sus nombres.

Sinceramente,

Los empleados del Restaurante Hawaiano (lugares limitados, 2 lugares por familia)

Figura 85. álvaro anoto la carta para los padres.

Figura 85. Álvaro anotó la carta para los padres.

Nuestro salón de clases cuenta con un teléfono, así es que pudimos tomar reservaciones desde nuestro salón. Un pequeño grupo de niños hicieron un guión para usar a la hora de tomar una reservación. Hicieron el escrito con un poco de ayuda: ---"Aloha, Restaurante Hawaiano, en qué le puedo servir?"--- , "¿Y su nombre es?"---, "¿Para cuántas personas?"--- "Su reservación está confirmada para (esto era una revisión que hicimos después de haberlo escrito) el primero de Diciembre a las 11:00. Mahalo por llamar al Restaurante Hawaiano".

Figura 86. Los niños crearon un guión para tomar reservaciones.

Figura 86. Los niños crearon un guión para tomar reservaciones.

Dos días antes de la inauguración del restaurante, fuimos de excursión a la tienda de abarrotes a comprar lo que necesitábamos para cocinar. Sebastián y Paula se encargaron de escribir la lista.

Figura 87. Los niños hicieron una lista.

Figura 87. Los niños hicieron una lista.

La excursión fue todo un éxito. Los niños y las mamás que se ofrecieron a acompañarnos fueron divididos en cinco grupos, y cada mamá era responsable de un equipo formado de cinco niños. Cada equipo tenía una lista de alimentos de algún grupo alimenticio. Después de conseguir todos los ingredientes de la lista, nos vimos en las cajas a la salida.

Asignación de trabajos

Los niños escogieron en qué lugar del restaurante querían trabajar. Sus papeles alternos incluían ser un chef, mesero, anfitrión / anfitriona, lavaplatos, cantinero, o cajero / cajera.

Figura 88. Los meseros practicaban tomar la orden y atender mesas.

Figura 88. Los meseros practicaban tomar la orden y atender mesas. Figura 89

Figura 89. Los chefs practicaban preparar la comida con "comida de papel".

Un día antes de la inauguración, los chefs junto con dos mamás voluntarias, prepararon los postres y acomodaron las carnes frías.

Figura 90. Arturo rebanó el queso.

Figura 90. Arturo rebanó el queso. Figura 91. Antonella ayudó a hacer los brownies.

Figura 91. Antonella ayudó a hacer los brownies. Figura 92. Älvaro puso Jell-O  en los moldes en forma de palmeras.

Figura 92. Álvaro echó Jell-O en los moldes en forma de palmeras.

¡Llegó el gran día! Los niños estaban emocionadísimos. Había mucho trabajo que hacer. Los meseros pusieron la mesa e incluyeron todo lo que se necesitaba: los manteles, los arreglos florales, los platos, sal, y diferentes tipos de chiles.

Figura 93. Ayudé a Natalie a poner el mantel y la mesa.

Figura 93. Ayudé a Natalie a poner el mantel y la mesa. Figura 94. Gil y Ricky montaron su cantina.

Figura 94. Gil y Ricky montaron su cantina. Figura 95. Nico puso la mesa.

Figura 95. Nico puso la mesa.

Los siete chefs prepararon la comida con anticipación para poder dar un servicio más rápido. Dos mamás vinieron temprano a ayudarnos a preparar la comida.

Figura 96. Los niños prepararon la comida.

Figura 96. Los niños prepararon la comida. Figura 97. La mamá de un alumno nos ayudó a preparar los sándwiches.

Figura 97. La mamá de un alumno nos ayudó a preparar los sándwiches. Figura 98. La mamá de Gil nos ayudó con las ensaladas.

Figura 98. La mamá de Gil nos ayudó con las ensaladas. Figura 99. Älvaro y Arturo ayudaron a preparar las ensaladas.

Figura 99. Álvaro y Arturo ayudaron a preparar las ensaladas.

Bienvenidos al Restaurante Hawaiano

Cuando llegaron los invitados, una anfitrióna los recibió. Les dimos la bienvenida a un hermoso restaurante donde podían apreciar un mural con tema hawaiano y mesas increíblemente puestas.

Figuras 100-101. Bienvenidos al Restaurante Hawaiano. Figuras 100-101. Bienvenidos al Restaurante Hawaiano.Figuras 100 y 101. Bienvenidos al Restaurante Hawaiano.

Todos los alimentos tenían etiquetas con nombres.

Figura 102.

Figura 102. "Sándwich Vegetariano". Figura 103. Los brownies en el buffet de postres.

Figura 103. Los brownies en el buffet de postres. Figura 104. Fresas con nutella.

Figura 104. Fresas con nutella.

Cuando llegaron los padres, se registraron con la anfitriona antes de sentarse. Algunos no tenían reservación, y la anfitriona les tuvo que pedir que por favor se esperaran hasta que acabaran de sentar a aquellos que sí tenían reservación.

Figura 105. Los padres tenían que registrarse con la anfitriona antes de sentarse.

Figura 105. Los padres tenían que registrarse con la anfitriona antes de sentarse. Figura 106. Michelle revisó las hojas de reservaciones para sentar a los clientes.

Figura 106. Michelle revisó las hojas de reservaciones para sentar a los clientes.

En cuanto los "clientes" estaban sentados, los meseros tomaron sus órdenes. Los niños tenían una lista de control para ayudarlos a tomar órdenes y evitar cometer errores cuando traían la comida a las mesas. Les ofrecían algo de tomar, y cuando volvían les tomaban la orden de comida. De ahí, iban a la "cocina" y llenaban la orden. Cada momento que podían, preguntaban a sus clientes si necesitaban algo, para asegurarse que estaban bien atendidos.

Figura 107. Ian le tomó la orden a su mamá.

Figura 107. Ian le tomó la orden a su mamá. Figura 108. Los chefs sirvieron ensaladas.

Figura 108. Los chefs sirvieron ensaladas. Figura 109. Los niños estaban muy ocupados.

Figura 109. Los niños estaban muy ocupados. Figura 110. Gil preparó una piña colada.

Figura 110. Gil preparó una piña colada. Figura 111

Figura 111. Valentina les llevó "congas" (preparadas con jugo de naranja y arándano) a sus clientes. Figura 112

Figura 112. ¡Clientes felices!

Ya que estaban las 50 personas sentadas, el Restaurante Hawaiano estaba orgulloso de presentar su show. Los bailadores hawaianos lo hicieron con mucha gracia. Los clientes estaban tan contentos que los recibieron con porras y aplausos.

Figura 113. Los bailadores del Restaurante Hawaiano.

Figura 113. Los bailarines del Restaurante Hawaiano.

En un restaurante todos los trabajos son importantes.

Figura 114. Arturo hizo doble turno como lavaplatos.

Figura 114. Arturo hizo doble turno como lavaplatos.

Los cajeros tuvieron que ponerse a trabajar cuando todos los clientes pidieron sus cuentas al mismo tiempo. Tenían que calcular el total de los alimentos y dar cambio a 50 clientes relativamente rápido porque algunos tenían que regresar a sus trabajos.

Después de estar atareado todo el día, el personal pudo probar algunos de los deliciosos alimentos.

Figura 115

Figura 115. Valentina disfrutó algunos de los postres. Figura 116. Valentina disfrutó algunos de los postres.

Figura 116. Álvaro se comió algunas sobras.

¡El Restaurante Hawaiano fue un éxito! Al día siguiente, pregunté si alguno quería anotar sus experiencias, y varios lo hicieron. Una niña dijo: "Me divertí mucho, lloré toda la noche queriendo hacer el restaurante otra vez." Gaby dijo: "¡Me encantó ser mesera, me encantó!" Álvaro dijo: "Cuando hacemos el restaurante siento algo muy bueno."

Figura 117. Los niños anotaron sus experiencias.

Figura 117. Los niños anotaron sus experiencias. Figure 118. Alvaro wrote about the restaurant.

Figure 118. Álvaro escribió su experiencia sobre  el restaurante.

Conclusión

El Proyecto de Alimentos y Restaurantes fue una valiosa experiencia para todos los niños. Comenzaron este viaje aprendiendo todo acerca de los grupos alimenticios y la importancia de llevar una dieta equilibrada. Entendieron que cada comida debe de incluir los grupos alimenticios, qué vitaminas proporcionan y por qué son importantes. Nuestra investigación de comida nos llevó a nuestra primera excursión y de ahí llegamos a la parte del restaurante que nos llevó a otras investigaciones, terminando con el Restaurante Hawaiano. Los niños mostraron entusiasmo y motivación durante toda la experiencia. A los 6 años, planearon e implementaron un sueño que se convirtió en una realidad con éxito. Y lo que es más importante, tuvieron la oportunidad de tomar decisiones sobre sus propios procesos de aprendizaje.

Información de la autora

Vannessa Nacif obtuvo su licenciatura en educación preescolar de Tufts University. Durante los últimos cuatro años da clases en el Colegio Eton. Para ponerse en contacto: missvanne@excite.com.

This article has been accessed 32,370 times through June 1, 2007.